La investigación, denominada «Operación Aliados«, se originó en 2024 tras detectar movimientos ilícitos que infringían la Ley de Armas y Municiones, así como la Ley 20.000 de drogas. Según los antecedentes recopilados por la Policía de Investigaciones (PDI), la red operaba bajo la fachada de un local establecido de venta de artículos de caza y pesca en Osorno. El propietario de dicho establecimiento coordinaba la comercialización ilegal de proyectiles con otros implicados, quienes facilitaban la «liberación» de la munición para su distribución en el mercado informal.
El operativo se desarrolló en dos fases críticas entre el 27 de febrero y el 2 de marzo. En la primera intervención, realizada en domicilios de Osorno y Purranque, se capturó a dos individuos que adquirían sustancias prohibidas —incluyendo Ketamina— y pirotecnia en la Región Metropolitana para su venta en la zona sur. Posteriormente, el allanamiento a la armería y otros inmuebles en Río Negro permitió el decomiso masivo de 11 mil cartuchos, de los cuales 2.400 eran de procedencia estrictamente ilegal, además de un arsenal compuesto por fusiles, escopetas, revólveres y una carabina.
Los cuatro imputados fueron puestos a disposición del Juzgado de Garantía de Río Negro durante la jornada del 3 de marzo para su respectivo control de detención y formalización. Este golpe al crimen organizado en la Región de Los Lagos representa uno de los decomisos de munición más significativos del último tiempo en la provincia, neutralizando el poder de fuego de bandas locales que se abastecían a través de este canal ilícito.
Fuente: Paislobo.









