Tres funcionarios del Gobierno Regional del Biobío dejaron sus puestos por una presunta vinculación con traspasos de dineros a fundaciones, específicamente con el denominado «caso Lencería», en el que participó la excandidata a alcaldesa Camila Polizzi.
A través de un comunicado, se indicó que Rodrigo Martínez, administrador regional; Rodrigo Alarcón, jefe de gabinete; y Simón Acuña, jefe de la División de Desarrollo Social y Humano, presentaron sus renuncias.
«En esta nueva etapa, el gobernador Rodrigo Díaz liderará una transformación profunda en el Gobierno Regional del Biobío con el fin de entregar mayor transparencia y celeridad en la resolución de los anhelos que tiene la Región del Biobío», se lee en el texto.
Sobre los cargos vacantes, se precisó que los reemplazantes «serán elegidos tras un exhaustivo proceso de selección que cumpla con los más altos estándares de probidad y condiciones técnicas. Mientras esto ocurre, serán asumidos por las subrograncias correspondientes».
«El gobernador Rodrigo Díaz agradece la labor de los tres funcionarios antes nombrados, esperando que puedan seguir aportando al desarrollo de la región en sus futuros desafíos laborales», termina el comunicado.
Las salidas se originan tras una serie de reportajes televisivos, en los que se comprobó que los tres involucrados conocían sobre este caso desde abril y no le informaron al gobernador,quien se enteró luego de la autodenuncia originada desde la Fundación En Ti.









