La esperada audiencia de control de identidad y formalización del carabinero que disparó al malabarista callejero, Francisco Martínez, tras un intento de fiscalización se desarrolló en el Juzgado de Garantía de Panguipulli.
El tribunal, acreditó el delito de homicidio simple, y a la vez, rechazó la prisión preventiva que solicitaba la fiscalía y los querellantes. No obstante, acogió la medida cautelar de arresto domiciliario total mientras dure el proceso investigativo.
Tras escuchar las partes, el juez del Juzgado de Garantía de Panguipulli, estableció un plazo de 4 meses de investigación para determinar si el imputado cumplió o no con el protocolo al momento de utilizar su arma de servicio que terminó con la muerte del malabarista.
ARGUMENTOS DEL JUEZ PARA RECHAZAR LA PRISIÓN PREVENTIVA
“El último disparo (de los 6), que percutó el policía en contra de Martínez fue innecesario, transgrediendo los principios de necesidad y proporcionalidad. Sin embargo, sentenció el magistrado, la actitud del afectado habilitó al funcionario policial para hacer uso de su arma de servicio».









