En concreto, la iniciativa fue votada por 37 votos a favor, sin contar con votos en contra ni abstenciones. Por otro lado, en su discusión en particular la mayoría de las propuestas fueron validadas con 29 votos a favor, pero hubo un punto que generó discrepancia: el impuesto al lujo, el cual sustituyó al impuesto a los súper ricos en la discusión en la Comisión de Hacienda.
Los rechazos provinieron principalmente del oficialismo. En la Sala, la senadora Jacqueline van Rysselberghe (UDI) aseveró que «un auto de $40 millones es un auto caro, pero no es un auto de un súper rico, es un auto probablemente de un profesional acomodado que trabajan ambos y que han logrado salir adelante».
Y eso ya tenía impuestos altos y probablemente esas personas después querían migrar a autos eléctricos y les vamos a seguir aumentando los impuestos (…) yo no voy a generar un aumento de impuestos en un Gobierno que prometió que no lo iba a hacer», acusó la parlamentaria.
Además, desde Chile Vamos se opusieron a otras indicaciones relacionadas con el aumento de impuestos y pidieron votar el articulado por separado. Sin embargo, todas consiguieron los apoyos necesarios para avanzar a la Cámara Baja, incluido el impuesto al lujo. Recibió 22 votos a favor, tres abstenciones y cuatro en contra.
Entre otros métodos para costear la medida está gravar a las patentes mineras, disminuir el crédito por compras de activo fijo, tributar los excedentes de libre disposición, eliminar la exención tributaria a los contratos de leasing y aumentar la sobretasa al impuesto territorial.
Tampoco se incluyó entre beneficiaros especiales a los pensionados por Ley de Reparación, correspondientes a las víctimas de la dictadura militar y sus familiares de acuerdo a los informes Rettig y Valech.
Ahora la iniciativa será discutida en la Cámara de Diputados este miércoles. De aprobarse en dicha instancia, será despachada y quedará lista para su promulgación por parte del Ejecutivo.
Con la creación de la PGU, el Ejecutivo busca sustituir la actual Pensión Básica Solidaria y ampliar el monto de $176 mil a $185 mil, extendiendo el beneficio a los adultos mayores de 65 años que estén en el 90% del Registro Social de Hogares, independiente de si tienen o no ahorros previsionales. De esta forma, el beneficio solo excluiría a los adultos mayores que integran el 10% más rico de la población.









