El hallazgo de una problemática emergente y que hasta ahora no había sido visualizada por las autoridades presentaron académicos del Instituto Profesional y Centro de Formación Técnica Santo Tomás Osorno ante el Gobierno Regional de Los Lagos: el llamado burnout silencioso de dirigentes sociales.
Se trató de una reunión de trabajo convocada por la Comisión Social del Gore, a la que acudieron académicos de las áreas Social, Ingeniería y Vinculación con el Medio del IP-CFT Santo Tomás Osorno, con el objetivo de exponer esta problemática, que hace referencia al desgaste emocional, físico y organizacional que enfrentan muchos dirigentes sociales en el ejercicio constante de sus responsabilidades comunitarias, fenómeno que frecuentemente pasa inadvertido y que impacta directamente en la continuidad del liderazgo, la participación ciudadana y la cohesión territorial.
El hallazgo surge a partir del trabajo desarrollado por Santo Tomás Osorno mediante su Escuela de Formación de Líderes Sociales, que durante el 2025 se desarrolló los días sábados para dirigentes de las comunas de Puyehue y Río Negro.
Erwin Moreira, coordinador de Vinculación con el Medio de Santo Tomás sede Osorno, comentó que “es un fenómeno que se ha ido presentando hace mucho tiempo y que afecta a los dirigentes sociales por sobrecarga emocional o por desgaste organizacional y un escaso apoyo institucional. Este trabajo fue realizado por dos alumnas de Santo Tomás Osorno, quienes fueron dándose cuenta de cómo esta situación iba generando cierto desinterés y desencanto por parte de los dirigentes sociales, quienes sentían que no tenían ayuda. A esta situación le pusimos un nombre desde la Academia y le llamamos “burnout del dirigente social”.
El consejero regional de la Provincia de Llanquihue, Luis Becerra, sostuvo tras la presentación que “es un trabajo muy interesante el que está desarrollando Santo Tomás con la dirigencia vecinal. Que hoy haya un espacio desde la Academia que se preocupe por cómo ellos sienten en su rol de dirigentes, cuáles son sus falencias emocionales o sus cargas emotivas, que se producen al ejercer este rol es súper importante para tener una materia prima que pueda servir a los municipios u otras instancias para abordar este rol de los dirigentes de una manera más integral”.
Por su parte, el consejero de la Provincia de Osorno, Bernardo Baría, planteó que el estudio “nos encuadra en un marco que muchas veces nosotros vivimos con nuestros dirigentes sociales, que es su agotamiento y estrés. Eso va desgastando este engranaje de liderazgo social y que puede llevar a que las organizaciones se vayan perdiendo en el tiempo”.


Fuente: Comunicaciones Santo Tomás.









