A través de una declaración pública, el arquitecto Raúl Ilharreguy reflexionó sobre la reciente donación de equipo acuático realizada a la Unidad de Rescate Acuático y Terrestre Osorno, URAT. En dicho contexto, abordó dos situaciones que vivió y que, de alguna manera, motivaron su acción.
Declaración
Como arquitecto y urbanista he realizado innumerables proyectos para Osorno y sus ríos Damas y Rahue, el parque acuático del río Rahue, un proyecto integral que abarca desde Ovejería hasta Francke, incluye parques, riberas, lagunas y puentes. Hemos propuesto espacios públicos en toda la ribera del Damas hasta el parque Chuyaca incluyendo su lago artificial para resguardar los bordes, tener acceso al río y eliminar la contaminación que ocasionan los fondos de sitios privados que colindan con el río. También ganamos un concurso nacional de arquitectura para la recuperación del puente San Pedro y éste, su entorno.
Estos proyectos no se han hecho realidad aún, siguen visibles en internet y guardados en algún lugar del nuestro municipio. Nosotros mantenemos la esperanza. Todas las ciudades con río del mundo diseñan sus riberas, nosotros aún dejamos que la naturaleza lo haga a su manera. Tener parques con ríos es un privilegio que podemos aprovechar con playas, camping, picnic, piscinas naturales, botes, peces, remo, deportes acuáticos, turismo aventura, etc.. porque todas esas actividades hacen feliz a las personas. En Osorno se hacen parques junto al río que permiten observar el agua. Las personas no entran al río para disfrutarlo, las personas caen al río y hay que salvarlos… la dejo ahí por si sirve para entender lo que se viene con nuestros ríos.
Salvando vidas
Una niña de 15 años y su abuelo eran arrastrados semi insconscientes por el río Rahue cercano a la ruta 5. Los detalles son impactantes, pero el final fue feliz, gracias a que estábamos junto a un amigo con ese bote disfrutando de la pesca. Los vimos, los rescatamos del agua y llevamos a mi casa que estaba cerca. Allí con mi esposa los reanimamos y ella los llevó al hospital. Nunca había experimentado la emoción de salvar 2 vidas en riesgo de morir, es indescriptible, he sido feliz por eso.
Sobreviviendo
Hace unas semanas pescaba solitario en el río rahue en esa moto de agua, de improviso se dio vuelta y me ví sumergido bajo el agua desesperado y enredado a mis cañas. Tardé unos 40 segundos en desatarme, hasta que sali a flote gracias al chaleco salvavidas y de inmediato me vi braceando sin control río abajo. Me alegré de salir del fondo del río, di gracias a Dios y pronto me quedé sin fuerzas. Fueron unos 20 minutos de terror corriente abajo hasta alcanzar una roca desde donde pude trepar al pie de un acantilado, sali del río, me tendí de espaldas y volví a dar gracias por estar vivo.
Pero la pesadilla no había concluido, tardé 3 horas más y todas las fuerzas físicas y mentales para trepar ese acantilado frondoso y arrastrarme nadando entre las enormes murras, enterrado hasta el pecho en pantanos hasta la pampa más cercana y la casa habitada. Nunca vi un claro, un espacio de pampa limpia, pasaban las horas y no llegaba a ninguna parte, temí por mi vida y hablé con Dios, le rogué que me ayudara, que me mostrara el camino hacia alguna casa, algún lugar fuera de esa salvaje ribera. Grité, rogué, con mis brazos ayudaba a levantar mis piernas que se negaban a moverse enterradas en el fango… Recuerdo que bebí agua de unos charcos y me arrastré entre murras y raíces hasta golpearme en la cabeza y desvanecerme. Desperté con un ladrido y las atenciones de un matrimonio que me rescató. Mi agradecimiento es eterno para Hellivi y su esposo, ellos me revivieron.
Ahora sé lo que siente un Urat cuando rescata una vida, también se lo que siente esa persona que necesita ser rescatado y teme por su vida, y vive esa desesperación, ese horrible miedo. Experimenté esa fuerza sobrehumana que se apoderó de mi cuerpo y mente para mantenerme con vida, y no de dejarme morir. A mis 68 añitos esa tarde aprendí a vivir de nuevo y estoy practicando.Y Llegó Urat.
Un 5 de Octubre de 2020 se crea esta unidad de rescate acuático y terrestre, que hoy forman 38 voluntarios cuyo objetivo es salvarle la vida a otras personas, ellos son sin duda un ejemplo de valor y sacrificio, una vocación. Siempre pensé que Osorno necesitaría una brigada o patrulla acuática para socorrer y ayudar a las personas en los ríos y lagos de la provincia, pensé que se crearía desde el cuerpo de bomberos de la ciudad y nació desde la comunidad directamente, se organizó , se perfeccionó en el rescate, se ha ido profesionalizando y está plenamente activa y salvando vidas.
Este trabajo gratuito que realizan por nuestra comunidad sin equipos adecuados es muy difícil. Les faltaba apoyo para adquirirlos. Lo buscamos, lo encontramos y aquí llega: un bote, un motor fuera de borda, una cuatrimoto, y una moto de agua. Son los equipos que nuestra familia disfrutaba algunos días del año en vacaciones, ahora estarán aquí, sirviendo a Urat y a nuestra comunidad en tiempo completo.
Mantener viva esta institución depende de nuestras autoridades y nosotros civiles, por mi parte y con la venia de mi familia donamos en este acto a Urat estos 4 equipos de rescate, con la convicción que serán destinados a la incomparable tarea de salvar vidas. Gracias amigos Urat por esta oportunidad, me hacen muy feliz.
Osorno 16 abril 2025.










