La gruta de la Virgen de Lourdes en Rahue Bajo comenzó a construirse en 1926, junto a la parroquia del mismo nombre, con el objetivo de ofrecer un espacio de recogimiento y oración. Se trata de la primera en la provincia dedicada a esta advocación, reconocida como patrona de los enfermos, y desde entonces se ha convertido en un punto de encuentro espiritual para la comunidad.
A lo largo de casi un siglo, miles de fieles han visitado el lugar durante todo el año para agradecer favores y realizar peticiones. Esta tradición adquiere especial relevancia cada 11 de febrero, fecha en que se conmemoran las apariciones de la Virgen María a Bernadette Soubirous en 1858, en la gruta de Massabielle, en Francia.
La construcción fue impulsada por el sacerdote alemán Carlos Kockers, de los Misioneros del Verbo Divino, quien inició las obras en marzo de 1926. La estructura se levantó con piedras y escombros recolectados en la provincia, incorporando además dos fragmentos de roca traídos desde Lourdes, ubicados como símbolos a los pies de la Virgen y en un costado de la gruta.
El historiador Rodrigo Rodríguez destacó que el sitio se mantiene en su ubicación original, en terrenos vinculados a donaciones realizadas a inicios del siglo XX. Asimismo, recordó que la gruta ha tenido un rol central en la vida religiosa local, siendo escenario de procesiones hasta 1986 y acercándose actualmente a su centenario, tras haber sido bendecida en 1927.
Testimonios de vecinos reflejan el valor del lugar tanto para creyentes como para la comunidad en general. Fieles resaltan su carácter de espacio de oración y tradición familiar, mientras que otros reconocen su importancia como símbolo identitario de Rahue Bajo, asociado al respeto, la memoria y el sentido de pertenencia del sector.
Fuente: https://www.soychile.cl/osorno/sociedad/2026/03/27/944985/gruta-lourdes-siglo-desde-construccion.html
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