El sitio arqueológico Pilauco, ubicado en la Villa Los Notros, en Osorno, continúa entregando hallazgos clave para la ciencia a nivel mundial. Los descubrimientos más recientes se registraron este año, cuando un grupo de jóvenes encontró por accidente huellas fosilizadas de aves y pequeños mamíferos en terrenos cercanos al punto de excavación.
El hallazgo fue puesto en conocimiento de equipos profesionales de la Universidad Austral de Chile, liderados por la doctora Karen Moreno, quienes, tras diversos análisis, constataron que se trata de vestigios que podrían superar los 100 mil años de antigüedad.
Este antecedente ha despertado interés internacional, dado que existen muy pocos registros con una data tan antigua en América.
Karen Moreno, doctora en Ciencias de la Tierra por la Universidad de Bristol (Inglaterra), académica de la Facultad de Ciencias de la Universidad Austral de Chile (UACh) e integrante de los equipos que investigan el sitio desde 2007, explicó que la precaución de la comunidad ha sido clave para identificar nuevas piezas de alto valor científico.
“Partamos por destacar que fueron dos jóvenes, Carlos Morel y Monserrat Jaure, quienes detectaron una marca inusual en el terreno. Tuvieron la precaución de no alterarla y de contactar a alguien con mayores conocimientos, como su amigo José Band, estudiante de Arqueología de la UACh, quien nos envió un informe muy completo. Con esos antecedentes acudimos al lugar y fue realmente sorprendente observar esta huella, que es la más marcada, junto a otras menos nítidas en su entorno”, explicó la profesional.
Agregó que “la huella es muy clara, porque se distinguen las garras. Las garzas presentan una pequeña membrana interdigital -un tejido que une los dedos-, la cual también se observa en el registro. Esto permite identificarla dentro de esa familia, aunque no necesariamente a nivel de especie. Hay una huella principal, pero existen al menos otras dos en la misma roca, que podrían aportar información sobre el comportamiento del animal. Estas últimas son menos evidentes y requieren análisis más especializados”.
Sin embargo, el registro se encontraba a escasa altura respecto del nivel del agua, en un sector que se inunda durante el invierno. Ante este escenario, y tras informar al Consejo de Monumentos Nacionales, se realizó un rescate que permitió recuperar la huella principal y detectar al menos otras dos correspondientes a la misma ave, todas en la misma capa sedimentaria.
La huella principal mide 11,3 centímetros, lo que podría indicar que pertenece a un ave de aproximadamente un metro de altura.
“El origen de la roca en la que están fosilizadas las huellas aún está en estudio. Por ahora, podemos señalar que corresponde a cenizas volcánicas, parte de un extenso depósito. Este mismo material está presente en la Formación San Pablo, que en la carta geológica se sitúa entre los 100 mil y 130 mil años de antigüedad. Por eso estimamos que estas huellas se formaron en ese periodo. Se trata de capas de ceniza acumuladas en un antiguo lago, que al enfriarse generaron una granulometría más gruesa”, explicó la científica.
Este hallazgo resulta especialmente relevante, ya que en Chile los registros de huellas de aves son extremadamente escasos. Los antecedentes más antiguos provienen de la Antártica y no existen registros similares para este periodo en el resto del país.
A escasa distancia de las huellas de aves se encontraron también rastros de pequeños mamíferos, cuyas impresiones alcanzan apenas 2 centímetros.
“Existe una gran variedad de especies posibles: podrían corresponder a roedores o a pequeños marsupiales que presentan este tipo de huella. Sin embargo, esto es parte de lo que recién estamos comenzando a estudiar. En Chile no contamos con registros de fauna de hace 100 mil años que permitan una comparación directa, ni siquiera a nivel de restos óseos”, explicó Moreno.
La investigadora enfatizó el valor del hallazgo: “Es un patrimonio extremadamente valioso. No tenemos registros en el país de esta antigüedad. Incluso en Sudamérica es muy escaso, y menos aún tratándose de animales pequeños, ya que la mayoría de los hallazgos corresponde a fauna de gran tamaño”.
A partir de ahora, se deberán realizar diversos estudios para confirmar la data del hallazgo y profundizar en sus características. Paralelamente, se continuará explorando el sector donde fueron encontradas las huellas, ya que se presume la existencia de nuevos vestigios de alto valor científico.
Fuente: https://www.soychile.cl/osorno/sociedad/2026/04/20/947617/huellas-aves-mamiferos-osorno.html
Sitio:Soychile.cl









