Luego de la firma de un convenio colaborativo entre la empresa ESSAL, la Municipalidad y Carnaval del Sur, realizado en diciembre de 2021, finalmente en medio de una ceremonia de corte de cinta, se inauguraron los trabajos de reposición de mosaicos de escalera Ricke, en Puerto Varas. El trabajo fue liderado por la Fundación Carnaval del Sur que incluyó la reparación de escalones, descansos y la reposición de contra huella de mosaicos
El acuerdo entre las tres instituciones incluyó las obras gruesas de reparación de peldaños y la instalación de mosaicos en 30 peldaños, debido a los daños que se ocasionaron tras la normalización de una tubería de alcantarillado obstruida con residuos sólidos durante el verano pasado.
Cabe mencionar que la primera etapa de instalación de mosaicos, según la planificación inicial, fue destruida por el paso de 10 ciclistas, situación que retrasó la entrega, teniendo que asumir el costo de estos daños la Fundación Carnaval del Sur para poder concluir los trabajos comprometidos en dicho convenio. En la reposición de mosaicos participaron alumnos del colegio de Nueva Braunau, niñas y adolescentes de la Red de Mejor Niñez y equipo de Carnaval del Sur.
En la ceremonia, el gerente de ESSAL, Sebastián Febres agradeció a Carnaval del Sur y el Municipio, destacando que la nueva visión de la compañía se basa en una relación más cercana con la comunidad.
Asimismo, la Directora de Carnaval del Sur, Carolina Cruz fue enfática en llamar a la comunidad a cuidar este espacio patrimonial de Puerto Varas.
Actualmente esta escalera se ha convertido en una parada obligatoria para los turistas y un lugar apreciado por la comunidad puertovarina, debido a que representa el gran trabajo artístico a través de la técnica de mosaicos realizado por la Fundación Carnaval del Sur.
Es por esto, que Fundación Carnaval del Sur a fines del 2021 solicitó al alcalde de Puerto Varas y al concejo municipal, su apoyo para declarar Escalera Ricke patrimonio cultural de la ciudad de las rosas.
Esta solicitud fue realizada debido que, a pesar de la señalética que indica que no se puede circular en bicicleta por la escalera Ricke, los ciclistas utilizan el lugar como pista de descenso, dañando los mosaicos. De ser declarada Patrimonio cultural, permitiría poder multar tanto a ciclistas como personas que atenten contra este espacio de la ciudad.









