El Presidente Gabriel Boric concretó su primer cambio de gabinete desde que asumió en marzo pasado, y expresó que «duele pero es necesario», catalogando este momento como uno de los «más difíciles políticamente que me ha tocado enfrentar».
En medio de la polémica se realizó el ajuste ministerial, luego que, en primera instancia, se anunciara la salida del subsecretario del Interior, Manuel Monsalve, y el arribo de Nicolás Cataldo (PC). Sin embargo, tras presiones de Chile Vamos y las críticas unos antiguos tuits del subsecretario de Educación, dejaron este cambio sin efecto, manteniéndose el exparlamentario socialista en el cargo que mantenía.
Posterior a esto y con más de una hora de retraso, se llevó a cabo finalmente lo previsto: «hago este cambio de gabinete pensando en nuestro país; los cambios de gabinete siempre son dramáticos en Chile, y a este no le ha faltado su dosis. Tenía que doler, y duele pero es necesario, es quizás uno de los momentos más difíciles políticamente que me ha tocado enfrentar, y lo sacaremos adelante, en conjunto, por los chilenos y chilenas y por Chile», expresó el Mandatario.
Además, agradeció «profundamente» a los ministros y ministras y subsecretarios que dejaron sus cargos, y señaló: «vi cotidianamente su empeño, su trabajo, su dedicación, su compromiso y convicción desde cada uno de sus espacios, hacer de Chile un país más justo, más igualitario, en donde efectivamente la esperanza le gane al miedo, y creo que hemos avanzado en esa dirección».
Por otro lado, a los nuevos secretarios y secretarias de Estado les puntualizó que tienen «grandes tareas: necesitamos una nueva coordinación del Gobierno, quiero también que en conjunto fortalezcamos la coalición que nos respalda y, por sobre todo, enfrentar con quienes se quedan las urgencias ciudadanas».
«Este cambio de gabinete no es sólo protocolar ni para una foto, aquí cambia también, como es evidente, el comité político, que es la conducción de nuestro y cambia con la integración de Ana Lya Uriarte, de Carolina Tohá, para darle mayor cohesión a nuestro Gobierno», agregó.
LOS DESAFÍOS DE AQUÍ EN ADELANTE
El Mandatario también se refirió a los desafíos que tendrá el Gobierno en el futuro, como la delincuencia, el narcotráfico y la violencia, además del alza en el costo de la vida, las listas de espera en el sistema de salud y la escasez de viviendas. «Todas esas urgencias las vamos a abordar con sentido país y, por cierto, sin dejar de lado las reformas estructurales con las cuales nos comprometimos ante el pueblo de Chile», indicó.
«Los procesos de transformación social son siempre de largo aliento (…), y que para concretarse y mantenerse en el tiempo requieren ser abrazados por las grandes mayorías. No podemos nunca olvidar esa lección», dijo.








