Asados, viajes, fondas y reuniones pueden hacer que los gastos de septiembre se disparen. Abigail Morales Correa, directora de las carreras de Administración de Santo Tomás San Joaquín, entrega recomendaciones para planificar las celebraciones y evitar que el “18” termine afectando el bolsillo durante los meses siguientes.
Junto con el entusiasmo por celebrar las Fiestas Patrias aparecen una serie de gastos que muchas veces no se consideran y que pueden afectar significativamente las finanzas del hogar.
Uno de los errores más frecuentes es concentrarse únicamente en los desembolsos más visibles, como alimentación y entretenimiento, dejando fuera otros costos que pueden elevar considerablemente el presupuesto final.
“El problema no siempre está en un gran gasto puntual, sino en la suma de pequeños desembolsos que no consideramos. Transporte, combustible, peajes, estacionamientos o compras de última hora pueden terminar desordenando el presupuesto familiar”, explica Abigail Morales Correa, directora de las carreras de Administración de Santo Tomás San Joaquín.
Los gastos “invisibles” del “18”
Entre los desembolsos que suelen pasar inadvertidos se encuentran los pasajes, el combustible, los peajes, los estacionamientos, las compras de emergencia y los aportes para actividades laborales, escolares o familiares. A esto se suma el uso frecuente de aplicaciones de reparto o transporte y las celebraciones que se prolongan durante varios días.
Para la especialista, la clave está en anticipar estos costos y considerar el valor completo de la celebración. “Esos pequeños gastos que parecen poco relevantes, al sumarse, pueden terminar representando una parte importante del presupuesto”, señala.
¿Conviene viajar durante Fiestas Patrias?
Quienes estén evaluando salir de la ciudad deben calcular el costo total del viaje y no enfocarse únicamente en el alojamiento o la alimentación.
“Muchas veces subestimamos el valor del traslado. El combustible, los peajes y otros gastos de movilidad pueden representar una parte importante del presupuesto, por lo que es fundamental calcularlos con anticipación”, advierte Morales.
Comparar medios de transporte, comprar pasajes anticipadamente y fijar un monto máximo puede ayudar a evitar desajustes financieros.
El aguinaldo no es dinero extra
Otro error frecuente es considerar el aguinaldo como un ingreso destinado exclusivamente al consumo.
“El aguinaldo no debería entenderse como dinero extra para gastar, sino como una oportunidad para ordenar las finanzas. Una parte puede destinarse a las celebraciones y otra al ahorro, al pago de deudas o a futuras obligaciones familiares”, sostiene la directora.
Por ello, recomienda decidir con anticipación cómo se utilizará este dinero y evitar compras impulsivas que hagan que desaparezca en pocos días.
Cinco claves para cuidar el presupuesto en septiembre
1. Definir un monto máximo. Establecer cuánto dinero se puede destinar a las celebraciones y respetar ese límite.
2. Incluir todos los gastos. Considerar transporte, combustible, peajes, estacionamientos y compras imprevistas.
3. Evitar compras impulsivas. Antes de recurrir al crédito, evaluar si el gasto podrá pagarse sin afectar otras obligaciones.
4. Planificar el aguinaldo. Determinar qué parte se usará para celebrar y cuánto se reservará para ahorro, deudas u otros compromisos.
5. Pensar en octubre. No comprometer los recursos destinados a cubrir los gastos habituales del mes siguiente.
Celebrar sin endeudarse
Disfrutar de las Fiestas Patrias y mantener una buena salud financiera no son objetivos incompatibles. Una adecuada planificación permite compartir y celebrar sin que los gastos de septiembre se conviertan en una carga posterior.
“Celebrar con responsabilidad también es una forma de cuidar el bienestar de las familias. La mejor inversión para estas Fiestas Patrias sigue siendo la planificación”, concluye Abigail Morales Correa.
Fuente: Comunicaciones Santo Tomás.









