Ad portas de un nuevo aniversario de lo que fue el punto de inicio de estallido, para algunos social, y para otros delictual, el que estuvo marcado por manifestaciones y por los impactantes hechos de violencia y de destrucción, el comercio de todo el país, está en estado de alerta.
Algunos se han tomado con calma un posible retorno de la violencia y ponen paños fríos a las especulaciones, otros señalan que no bajarán las cortinas de sus locales, solo cerrarán si la situación se torna peligrosa.
Muchos comerciantes de Osorno, principalmente del centro de la ciudad, aún permanecen con sus ventanales tapados cubiertos con latas y madera, otros con firmes candados y fuertes cortinas de acero para resguardarse de los saqueos de los que muchos fueron víctimas perdiendo todo.
«Tenemos que resguardarnos para que no puedan ingresar estos delincuentes a los locales, queremos sentirnos seguros, un poco más protegidos» declara un comerciante del centro de Osorno, quien pidió reserva de su nombre por temor a las represarías.
Por su parte los vecinos y comerciantes que tantas veces se han visto afectados solo esperan y piden que las posibles manifestaciones por este segundo aniversario del 18 de octubre sean pacificas.
Cabe destacar que el Gobierno, a través de Carabineros de Chile y la PDI., como los organismos de inteligencia implementarán un plan de seguridad especial, el que se mantiene en completo hermetismo.










