La semana pasada, dos sujetos fueron formalizados por agredir al diputado por el distrito 6 (“Quinta cordillera”), Javier Olivares (PDG), durante un evento realizado en Olmué por el club de fútbol Montevideo. El hecho, que está siendo investigado, sucedió después de que el parlamentario se presentara en el Congreso vistiendo una capa militar como la que utilizaba Augusto Pinochet y fuera increpado por la diputada Lorena Pizarro (PC), presidenta de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos. Posterior a ese altercado –que Olivares convirtió en meme–, su partido declaró que “creemos en la libertad de cada persona de expresarse a través de su vestimenta”.
- Más allá la polémica, y de que el club de fútbol haya desmentido la versión del diputado (la agresión no habría sido por motivos políticos), volvió al debate la necesidad –o no– de contar en Chile con una ley que sancione el negacionismo, actitud que según la RAE refiere a la “negación de determinadas realidades y hechos históricos o naturales relevantes, especialmente el holocausto”. En Chile, diversos parlamentarios han presentado proyectos para sancionar la negación a los crímenes de lesa humanidad cometidos en dictadura.
En el portal legislativo del Senado figuran 19 mociones (7 en el Senado y 12 en la Cámara), ingresadas a trámite entre 2018 y 2025, y que en general proponen modificaciones al Código Penal para sancionar el negacionismo, en algunos casos, proferido por autoridades de elección popular o de exclusiva confianza. Una de ellas refiere, por ejemplo, a tipificar como delito la justificación, aprobación o negación de violaciones a los Derechos Humanos (DD.HH.) cometidas en Chile.
- El último proyecto fue presentado por un grupo de diputados el 15 de julio de 2025, entre ellos, la exdiputada Karol Cariola (PC) y ahora senadora por la Región de Valparaíso, pero permanece estancado en su primer trámite constitucional. Según explicó, “estos proyectos no han avanzado porque en Chile todavía hay sectores que se resisten a condenar sin ambigüedades la dictadura y sus crímenes. Cada vez que se intenta legislar sobre negacionismo, memoria democrática o apología de la dictadura, se levantan argumentos supuestamente jurídicos o de libertad de expresión que, en la práctica, terminan protegiendo la impunidad simbólica antes que la convivencia democrática y la dignidad de las familias de las víctimas de violaciones a los DD.HH.”.
“Cuando una autoridad utiliza símbolos que evocan la dictadura en el Congreso, no estamos frente a una simple provocación ni a una humorada: estamos ante una señal preocupante de normalización de aquello que nunca debiera normalizarse en democracia. Chile necesita una norma clara, no para censurar opiniones, sino para establecer que la libertad de expresión no puede ser excusa para homenajear, exaltar o banalizar crímenes de Estado”, agregó.
- Consultado sobre estos proyectos, el diputado Olivares dijo que “nadie puede obligar a otra persona a pensar según lo que una ley determine. Las violaciones a los DD.HH. son condenables. Pero aquí la discusión es otra: ¿qué establecería exactamente esta ley y a quién terminaría castigando? ¿Se sancionará a quien diga que durante el gobierno militar hubo crecimiento económico, orden institucional o que se enfrentó al comunismo? Porque una cosa es condenar violaciones a los DD.HH. y otra muy distinta es intentar imponer por ley una única interpretación política o histórica”.
“Yo no estoy disponible para apoyar iniciativas que puedan transformarse en herramientas para limitar la libertad de opinión, expresión o pensamiento en democracia. Por supuesto que no”, cerró.
Fuente: El Mostrador.









