El Tribunal Provincial de Traunstein, Alemania, anunció hoy que el próximo 20 de junio comenzrá el proceso civil para determinar la responsabilidad del difunto papa Benedicto XVI, en un caso de abusos que ocurrió cuando era arzobispo de Múnich y Frisinga.
El origen del proceso es una querella de un particular contra un exsacerdote condenado por abusos sexuales, contra el Arzobispado y contra dos exarzobispos, Georg Ratzinger -el difunto Benedicto XVI- y el cardenal Friedrich Wetter, su sucesor en el cargo.
Desde el punto de vista del derecho penal, el juicio -para el que deberán comparecer el exsacerdote condenado, de 76 años, y un representante del arzobispado- ya no tiene relevancia, pues los posibles delitos han prescrito.
Por el contrario, se trata de determinar el grado de responsabilidad de la jerarquía eclesiástica en un caso de abusos particularmente grave y es posible que se asigne a la víctima que presentó la querella una indemnización por daños morales.
Esta semana, la Fiscalía de Múnich anunció que ha archivado la investigación contra el difunto papa por posible complicidad de los abusos ocurridos cuando era arzobispo al no existir «sospecha suficiente» de actuación delictiva y porque, de haberse dado ésta, ya habría prescrito.









