Perú está sumido hoy en su peor crisis política de los últimos 20 años, en medio de presiones que exigían la renuncia del presidente tras protestas que dejaron dos muertos y casi 100 heridos.
Al menos 13 de 18 ministros del gabinete de Manuel Merino renunciaron y el presidente del Congreso programó una sesión de emergencia para discutir la dimisión del mandatario.
La seguridad social confirmó dos muertes por proyectiles de armas de fuego. Jack Pintado, de 22 años, recibió 11 impactos en el cráneo, rostro, tórax y genitales, mientras que Jordan Sotelo, de 24 años, presentó cuatro heridas en el tórax “a la altura del corazón”.
El Ministerio de Salud añadió que 94 personas quedaron heridas, entre ellos 63 hospitalizados, varios con politraumatismos, inhalación de gases lacrimógenos y heridas de armas de fuego.
El Congreso tenía programado reunirse el domingo para pedir la renuncia de Merino y ensayar una fórmula legal que permita que uno de los 130 legisladores asuma la presidencia del país.
CONGRESO EVALÚA LA RENUNCIA DE MERINO
El presidente del Congreso de Perú, Luis Valdez, dijo a la televisora N, que “tenemos que evaluar no sólo la renuncia de Merino, sino ver la forma constitucional de que se pueda resolver esta crisis política”.
César Landa, profesor de Derecho constitucional de la Pontificia Universidad Católica de Perú, dijo a la agencia The Associated Press que otro camino era “anular” la destitución, aprobada el lunes por el Congreso, que expulsó del poder a Martín Vizcarra y que éste retome el poder.
Merino no se ha mostrado públicamente tras las muertes y tampoco ha emitido declaraciones.
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, dijo en la madrugada en su cuenta de Twitter que su país “no reconoce al Gobierno golpista de Merino”. Pocos países han reconocido a Merino y un buen grupo le solicitó durante la semana que se asegure de realizar las elecciones presidenciales en abril.
El primer ministro, Antero Flores-Aráoz, dijo en la madrugada a la radio RPP que el presidente no le respondía el teléfono. “Lo estoy llamando y no logro comunicarme”, comentó. Cuando se le preguntó cuántos ministros habían renunciado, Flores-Aráoz dijo “no tengo la más remota idea”.
Las dos muertes ocurrieron en medio del excesivo uso de la fuerza por parte de la policía, una práctica denunciada ya el viernes por Human Rights Watch y Amnistía Internacional.
Fuente:Publimetro









