El monitoreo, efectuado por la Red Ambiental Ciudadana de Osorno, reveló que el Río Damas presenta indicadores de salubridad que varían significativamente a lo largo de su curso. Según los datos proporcionados, en el sector de Parque Chuyaca, el río mantiene un pH de 7.9, un ORP de 16.6 mV, 63 ppm de Sólidos Suspendidos (SS), una Conductividad Eléctrica (EC) de 127 mS/cm y una temperatura de 9.2°C. Estos valores se consideran dentro de rangos que indican una buena salud hídrica en la parte superior del río.
Sin embargo, al descender a la zona del Parque Centenario, los indicadores comienzan a mostrar un deterioro, aunque moderado. Aquí, el pH se sitúa en 7.3, el ORP desciende a 4.8 mV, los SS son de 52 ppm, la EC de 104 mS/cm y la temperatura de 8.4°C. La disminución del ORP en este punto ya es una señal de alerta, indicando una menor capacidad del agua para auto-depurarse.
La situación se torna crítica en la desembocadura del río, donde los valores reflejan una saturación evidente. En este punto, el pH baja a 6.9, el ORP cae drásticamente a -10.2 mV, los SS aumentan a 82 ppm, la EC a 164 mS/cm y la temperatura a 9.9°C. La fuerte caída del Potencial de Oxidación-Reducción (ORP) en la desembocadura es el indicador más preocupante, ya que, como explica la Red Ambiental Ciudadana de Osorno, “este indicador refleja la capacidad del cuerpo de agua para oxidar la materia orgánica que ingresa al sistema, es decir, la capacidad del río para integrar y procesar los aportes orgánicos provenientes de distintas fuentes”.
De acuerdo con el comunicado oficial N° 2261, firmado por Ricardo Becerra Inostroza, Presidente de la Red Ambiental Ciudadana y su Directorio, las posibles fuentes de esta contaminación orgánica difusa son diversas. Entre ellas se mencionan «los rebalses de pozos purineros de lecherías, la escorrentía superficial desde las praderas sin cobertura vegetal arbórea ni zonas ripariana que retengan sedimentos y las descargas domiciliarias de viviendas sin conexión a un sistema de alcantarillado regular». Esta combinación de factores contribuye a que el Río Damas, en su tramo final, se encuentre en un estado de saturación que requiere intervención inmediata.
Frente a este diagnóstico, la Red Ambiental Ciudadana ha instado a la implementación de medidas urgentes. En primer lugar, se hace un llamado directo a los agricultores para que «techen sus pozos purineros y construir perímetros de contención ante posibles rebalses», una medida que busca prevenir la filtración de residuos orgánicos al cauce. En segundo lugar, la organización propone «implementar un plan de forestación a gran escala en todo el borde del río, especialmente en sectores donde las praderas para pastoreo llegan hasta el lecho del cauce». Esta acción busca generar zonas riparias que actúen como filtros naturales, reteniendo sedimentos y nutrientes antes de que lleguen al agua. Finalmente, se exige la «regularización sanitaria de los inmuebles, asegurando que las viviendas instalen sistemas de drenaje adecuados», abordando así el problema de las descargas domiciliarias irregulares.









