El Partido Conservador británico, que gobierna el país, celebrará el lunes una votación de no confianza que podría derrocar al Primer Ministro, Boris Johnson, tras meses de creciente descontento en torno a un divisivo político que ha sobrevivido a numerosos altibajos en su carrera.
Si Johnson pierde la votación entre los 359 legisladores conservadores, el partido elegirá un nuevo líder que se convertirá también en Primer Ministro.
Si gana, las normas del partido impiden que se le plantee otra impugnación durante un año. Aunque Johnson ha capeado muchas tormentas políticas, últimamente ha tenido problemas para dejar atrás los escándalos éticos registrados durante meses, en especial por las fiestas ilegales en edificios del gobierno durante las cuarentenas contra el covid-19.
Las revelaciones sobre que el Primer Ministro y su equipo ignoraron de forma reiterada las restricciones que ellos mismos habían impuesto a los británicos en 2020 y 2021, han avivado la indignación en el país, en un escándalo conocido como «partygate». Graham Brady, que ocupa un cargo en el partido, dijo que ha recibido cartas suficientes de legisladores pidiendo la votación sobre el liderazgo de Johnson para celebrarla. Eso ocurre si 54 legisladores conservadores -el 15% de los legisladores del partido en la Cámara de los Comunes- escriben a Brady. «Se ha cruzado el umbral del 15%», dijo Brady.
La votación se haría este lunes por la tarde de forma presencial en la Cámara de los Comunes, señaló, y el resultado se anunciaría poco después. La oficina del mandatario en Downing Street dijo que el Primer Ministro se alegraba de que llegara la votación. «Esta noche es una oportunidad de poner fin a meses de especulación y permitir que el gobierno trace una línea y siga adelante, para cumplir con las prioridades de la gente».
El reporte de una investigadora sobre el «partygate» publicado el mes pasado, condenó una cultura de incumplimiento de las normas en la oficina del Primer Ministro.









