El Presidente Gabriel Boric descartó romper relaciones con Venezuela, a pesar de mantener su rechazo a las declaraciones del fiscal general de ese país, Tarek William Saab, quien acusó a la inteligencia chilena de tener relación con el secuestro y homicidio del exteniente Ronald Ojeda.
Por ahora, el Mandatario se limitó a ordenar que el canciller Alberto van Klaveren emita una nota de protesta por tales dichos, ya que el persecutor venezolano además se negó a extraditar a los dos sospechosos del crimen, si es que llegan a ser detenidos en su territorio, donde los investigadores chilenos suponen que se encuentran.
En entrevista con CNN Chile Radio, Boric reafirmó que «la manera de solucionar los problemas es conversando, no dejando de conversar», y por ende, observó que «la regla general es que es indeseable romper relaciones, por muchas diferencias que uno tenga con países».
«Pienso en el Gobierno del Presidente Allende, que no rompió relaciones con Estados Unidos pese a que estaba realizando una injerencia permanente al interior del Gobierno. EEUU a su vez no rompió relaciones con Chile cuando la dictadura le puso una bomba en medio de su capital política y mató a Orlando Letelier junto a Ronni Moffitt», planteó.
En definitiva, «he visto muchas bravatas en política internacional, pero lo que funciona es cuando hay un trabajo serio, sostenido y no tanta declaración rimbombante. Nosotros seguiremos en esa línea, defendiendo a las instituciones chilenas, su seriedad y responsabilidad».
Asimismo, el Presidente reiteró que «el Ministerio Público cuenta con todo nuestro respaldo para llevar adelante esta investigación», ya que el ente persecutor «ha dado cuenta de que logran resultados. Esto no es solamente una quimera».
Por lo pronto, el diputado RN Diego Schalper ha solicitado que Boric vuelva a llamar a consulta al embajador de Chile en Venezuela, Jaime Gazmuri, quien ya fue convocado en abril pasado, poco antes de que la Fiscalía deslizara que el crimen fue organizado en el país de origen de la víctima.









