Este sábado 20 de junio se conoció la decisión del papa Francisco respecto al nombramiento del padre Ricardo Morales Galindo como Obispo de la diócesis de Copiapó.
Morales (48 años), nacido en San Fernando, es un sacerdote chileno, de la Orden de la Merced, miembro de la Provincia Mercedaria de Chile. Ingresó a la Orden de la Merced el año 1997. Profesó sus primeros votos como religioso el 7 de marzo de 1999 e hizo su profesión perpetua el 24 de junio de 2005, siendo ordenado sacerdote el 3 de marzo de 2006 en la Basílica de la Merced.
Es Abogado, Bachiller en Teología y Licenciado en Educación por la Pontificia Universidad Católica de Chile, donde también obtuvo el título de Profesor de Filosofía. Es Magíster en Derecho de infancia, adolescencia y familia, por la Universidad Diego Portales.
En junio de 2018, fue nombrado por el Papa Francisco Administrador Apostólico de la Arquidiócesis de Puerto Montt, cargo que desempeñó hasta febrero de 2020.
«Con humildad y como un hermoso desafío, he recibido el encargo que me ha hecho el Papa Francisco al elegirme como Obispo de la Diócesis de Copiapó. Quiero decirles que lo he aceptado en el profundo convencimiento que el único Pastor es Jesucristo y que es Él quien conduce a su Pueblo, por lo tanto nosotros tenemos que prestarle nuestra libertad, para que Él construya la historia», señaló el recientemente nombrado Obispo. «A su vez quiero pedirles que me ayuden a desempeñar mi servicio desde el servicio humilde a los hermanos. Cuento con cada uno de ustedes, hombres y mujeres de buena voluntad, con los laicos comprometidos, con las religiosas, religiosos, sacerdotes y diáconos, y especialmente con los más sencillos y humildes: con los enfermos, ancianos, migrantes y encarcelados», agregó Morales.
Con este nombramiento, son solo cuatro las jurisdicciones eclesiásticas “sede vacante” en Chile: Valparaíso, Rancagua, Talca, y Valdivia, todas actualmente a cargo de un administrador apostólico.









