Durante la festividad de Navidad y Año Nuevo, aumenta el consumo de carnes y embutidos, por lo tanto la Seremi de Salud a través de la Unidad de Alimentos, enfoca sus fiscalizaciones durante este periodo en instalaciones como supermercados, carnicería y salas de venta con la finalidad de evitar las Enfermedades Transmitidas por los Alimentos (ETAs); y que productos que no cumplen con la normativa vigente lleguen al consumidor.
Hasta el centro de la ciudad de Osorno se trasladó el seremi de Salud, junto a la encargada regional de la Unidad de Alimentos, para verificar el cumplimiento del Reglamento Sanitario de los Alimentos del Ministerio de Salud, que establece las condiciones sanitarias a que deberá ceñirse la producción, importación, elaboración, envase, almacenamiento, distribución y venta de alimentos para uso humano, con el objeto de proteger la salud y nutrición de la población y garantizar el suministro de productos sanos e inocuos.
En este escenario, Alex Oyarzo, seremi de Salud (S), señaló que “hasta el día de hoy se han realizado 14 fiscalizaciones, de las cuales se han levantado 5 sumarios sanitarios y se han decomisados más de 200 kilos de carne”.
Por su parte, Andrea Bracho, encargada regional de la Unidad de Alimentos, hace un llamado a la responsabilidad tanto de los consumidores, como a los propietarios y/o representantes de carnicerías, supermercados de implementar las buenas prácticas de manufacturas.
Las carnes faenadas y comercializadas de forma clandestina no aseguran su inocuidad, lo que significa innumerables riesgos para la salud de los consumidores, ya que se desconoce el estado sanitario del animal, o si el animal estaba bajo algún tratamiento veterinario que restringe la posibilidad de consumo, por eso la institución de salud, reitera y hace énfasis en el llamado de comprar solo en lugares autorizados con resolución sanitaria.









