En el auditorio del Hospital Base San José de Osorno (HBSJO) tuvo lugar el 15 de diciembre recién pasado, el cierre de la segunda etapa del Programa de Prevención y Diagnóstico Precoz de Cáncer Colorrectal (PRENEC), que gracias a fondos del Gobierno Regional (GORE) de Los Lagos, ha beneficiado con tamizaje preventivo a más de 6 mil usuarios (as) en la provincia, desde el inicio de su implementación en 2016 a la fecha.
Su objetivo es impactar positivamente en la disminución de la tasa de incidencia y mortalidad de este cáncer a nivel local, cuyas cifras están por sobre el promedio nacional. Lo anterior, mediante estrategias de prevención para reducir los riesgos de la enfermedad, fortaleciendo además los factores protectores a través de la pesquisa oportuna y diagnóstico precoz en población de riesgo (50-75 años), realización de procedimientos colonoscópicos para extirpar lesiones incipientes, biopsias, entre otros, para evitar así el desarrollo de la patología.
Sólo durante el último periodo del programa se enrolaron a casi 3.000 personas en 48 operativos realizados en toda la provincia para usuarios del sistema público de salud, mientras que se detectaron además cerca de 240 colon-check positivos, lo que permitió priorizar a personas que debían realizarse colonoscopías, de las cuales en dicho periodo se realizaron 450 procedimientos, entre otras cifras relacionadas.
Tras la recepción y bienvenida, el cirujano coloproctólogo, jefe de Coloproctología del HBSJO y coordinador de PRENEC en el centro asistencial, Dr. Mauricio Cáceres, realizó una exposición sobre el impacto clínico del programa, sumándose a los agradecimientos hacia el Gobierno Regional.
El profesional terminó explicando que “en esta enfermedad no hay que esperar los síntomas, porque cuando ya hay síntomas es tarde, esto hay que hacerlo por edad, llegados los 50 años hay que someterse a un test de hemorragias ocultas y, si ese es positivo, a una colonoscopía, aunque no tenga ningún síntoma, eso es lo más importante. Cuando hay antecedentes familiares ya algunos protocolos internacionales están indicando que hay que hacer esto mismo a los 45 años. Y cuando hay un cáncer hereditario, incluso antes”.









