Los últimos hechos de violencia ocurridos en la Región del Biobío, específicamente en Tirúa y Quidico, llevaron a la Multigremial Nacional a insistir con su petición al Gobierno de decretar estado de excepción en la Macrozona Sur.
«Estimamos que la única salida es implementar esta medida y dejar de inventar parches intermedios que no solucionan el real problema de terrorismo e inseguridad que viven miles de familias y emprendedores en la zona del conflicto», indicaron.
Agregaron que «esto cobra mayor relevancia sabiendo que el líder de la CAM, Héctor Llaitul, amenazó públicamente al gobierno y a todos los chilenos a través de una resistencia armada que traerá más muertes y violencia en la zona. Entonces, si después de estas declaraciones las autoridades insisten en dialogar con grupos radicales, evidentemente no está cumpliendo su mandato constitucional de brindar seguridad y protección a la ciudadanía».
Recordar que en las últimas 48 horas han ocurrido diversos hechos de violencia en la Región del Biobío. Ayer jueves fue el ataque a una subcomisaría en Tirúa, donde cerca de 50 sujetos intentaron «rescatar» a un detenido.
Y hoy, el mismo retén fue víctima de otro ataque armado, que dejó como saldo una madre y su hija heridas con perdigones. Además, sujetos incendiaron un hotel en Quidico, que era propiedad de Fernando Fuentealba, presidente de la Fundación Chilena de Víctimas del Terrorismo en la Macrozona Sur.









