La cultura Rapa Nui está llena de misterios, enigmas, símbolos e historias ancestrales, muchas de ellas aún sin resolver. Su principal imagen son los moái, estatuas monolíticas humanoides construidas de piedra en la cantera del volcán Rano Raraku.
Dentro de esta mística isleña, en el siglo XIX surgieron una serie de figuras, cada una con sus propias características. Son los moái kavakava, una clásica pieza pascuense de la década de 1860.
Tallados en madera, de aspecto alargado y de costillas marcadas, según la historia, la figura se utilizaba para proteger a las familias de los espíritus malignos, y también como marionetas para contar historias.
Si bien hoy existe plena conciencia del patrimonio y en la isla todo está protegido, antiguamente no era así. No era extraño que algunos visitantes se llevaran objetos. Incluso moáis de tamaño real. En aquel entonces, Isla de Pascua aún no estaba anexada a territorio nacional, por lo que este tipo de figuras no está amparada en la actual legislación que protege el patrimonio rapanui.
El año pasado ya circuló uno de estas figuras y fue vendida en US$ 958 mil. El próximo 2 de julio, los coleccionistas tendrán la oportunidad de adquirir nuevamente una de estas exclusivas piezas.
Pieza tallada a mano hace 160 años
La casa de subasta Bonhams, ubicada en Los Angeles, Estados Unidos, rematará un moái kavakava de 47 cms. de largo. El precio base para poder entrar en el remate es de US$ 800.000, unos $657 millones de pesos.
La pieza tiene un amplio recorrido. Fue subastada por primera vez en 1983 en Nueva York, luego en Londres en 1991. Un año después la adquirió un coleccionista español y finalmente llegó a manos de sus actuales dueños, perteneciente a la Colección de Mark y Carolyn Blackburn en Honolulu, Hawaii.
Fredric Backlar, especialista consultor en arte africano, oceánico y precolombino de Bonhams, quien está cargo de la subasta, señala a Qué Pasa que “existen 85 moái kavakava conocidos, que se hicieron antes de que los artistas comenzaran a hacerlos comercialmente después de 1860. Esta es una pieza diferente a la que se subastó el año pasado en París”, explica.
Desde Los Angeles, Backlar explica que al igual que sus antepasados polinesios, “las artes de Rapa Nui incluían tallados de madera, textiles, música, danza y tatuajes del cuerpo humano. El medio por el que los artistas son más famosos son los tallados de madera figurativa (moái miro), curiosas formas humanas y animales combinados, que incluyen pájaros, lagartos y anguilas marinas. Quizás la más enigmática de estas figuras son los moái kavakava, como la pieza que presentamos para la venta”.
Debido al desarrollo del Covid-19, “será una venta en vivo y en línea, lo que significa que habrá un subastador a puerta cerrada con ofertas telefónicas, en línea y sin público presente. Nadie estará en la audiencia haciendo una oferta”, explica Backlar.
“Quisiéramos ver esta pieza en la isla junto a la cultura que la creó”
Pedro Edmunds, alcalde de Rapa Nui desde 2012, siempre se ha mostrado en contra de la venta de este tipo de artículos. “No está bien, tienen un historial ancestral. Es similar a lo que ocurre con el moái en Londres, es lo mismo. Desde el punto de vista legal, no tenemos nada que hacer. Pero se podría establecer un puente con la persona que lo adquiera, para retornarlo a la isla. Se me ocurre esa idea y a través de esa complicidad que vuelva a Isla de Pascua”.
Fuente: https://www.latercera.com/









