En lo que va del año más de 30 grifos han sido chocados por automovilistas que se van del lugar, generando el daño a la estructura, pérdida de agua durante varias horas y, lo más preocupante, el riesgo de no poder ser ocupado en caso de un incendio. Por eso desde la sanitaria hicieron un llamado a denunciar este tipo de situaciones para así tomar las acciones legales pertinentes.
Así lo señaló el gerente de Operaciones de ESSAL, Marcelo Cofré, comentando que “el costo de un grifo y su reposición puede llegar a los cinco millones de pesos”.
En tanto, el Gerente de Asuntos Jurídicos de ESSAL, Boris Navarro, precisó que “dañar un grifo puede configurar un delito por daños y manipularlo, constituye un delito de usurpación de aguas”.
Cabe decir que Essal insistió en que las únicas personas que pueden manipular estas estructuras es personal de la propia empresa sanitaria y bomberos en caso de emergencias que así lo ameriten. Ante cualquier situación que alguna persona vea puede llamar de forma anónima al 600 401 4000 y denunciar para encontrar y sancionar a los responsables.









