El frío ya se comienza a sentir y los bolsillos de los chilenos se han visto complicados para costear las cuentas de servicios básicos como el gas, la parafina o las bencinas. A raíz de esto, es que desde varios sectores políticos se quiere impulsar un IFE de Invierno, pese a que el propio presidente Gabriel Boric le ha cerrado la puerta.
En la calle la idea de este bono es vista con buenos ojos, ya que como dicen varias personas «todo sirve» para enfrentar la inflación que aflige al país.
«Hace falta para la gente que necesita. Y no solamente de invierno. Yo creo que ya debería haber uno ya definitivo», o «Nos viene de película porque nos sirve, aunque sea poquito. Pero igual sirve, porque somos personas que tenemos que batirnos día a día», son algunas de las opiniones a favor de este posible bono.
Este posible IFE de Invierno esta vez no sería universal, sino que focalizado en las personas que realmente lo necesitan y estaría vigente durante los meses de junio, julio y agosto.
«Esto podría llegar al 60% más vulnerable, y estaría significando alrededor de un gasto de transferencia de alrededor de 1.000 millones de dólares», plantea el diputado Jaime Naranjo (PS), quien adelantó además que en los próximos días habría una «buena noticia» respecto a esta iniciativa.
Por ahora el IFE de Invierno es solo una idea, que día a día va sumando más apoyos en el Congreso. Un depósito directo a los bolsillos de los chilenos que en parte ayudaría a enfrentar las necesidades del invierno en este contexto de inflación.









