La ofensiva del Gobierno por instalar su ambiciosa Ley Miscelánea avanza sin señales de repliegue, pese a las crecientes críticas por su diseño y eventuales vicios constitucionales. Desde La Moneda, el mensaje es claro: no solo descartan riesgos, sino que transmiten plena confianza en que el proyecto superará cualquier cuestionamiento jurídico.
En ese contexto, el ministro de la Secretaría General de la Presidencia, José García Ruminot, defendió la iniciativa presentada por el Presidente José Antonio Kast, que agrupa cerca de 40 medidas en áreas como tributación, empleo, permisología y gasto público, con el objetivo de impulsar el crecimiento económico y reducir el desempleo.
Consultado por la amenaza de la oposición de recurrir al Tribunal Constitucional, el secretario de Estado fue categórico en conversación con radio ADN: “A mí me tiene muy tranquilo un examen de admisibilidad por parte del tribunal constitucional (…) en eso no hay ninguna inconstitucionalidad”.
En esa línea, enfatizó que el Ejecutivo cumplirá con el requisito de establecer las ideas matrices del proyecto, lo que —a su juicio— despeja cualquier objeción legal. “Estamos muy tranquilos porque ese examen de constitucionalidad por parte del Tribunal, sabemos que lo vamos a pasar muy, muy bien”, insistió.
Más allá del flanco jurídico, García Ruminot también abordó uno de los puntos sensibles del debate: la gratuidad en educación superior. Si bien confirmó que el Gobierno evalúa limitar el beneficio para mayores de 30 años, reconoció que la medida aún está en revisión. “En principio, sí, es la definición que se ha hecho, pero también es algo que nosotros estamos evaluando”, señaló, apuntando a eventuales “situaciones de engaño” en el sistema actual.
En materia económica, el ministro defendió la apuesta del Ejecutivo frente a las críticas por una eventual merma en la recaudación fiscal producto de la rebaja de impuestos. A su juicio, el impacto se compensará con un mayor dinamismo de la economía. “Si crecemos al 4%, si reactivamos la construcción, si tenemos más empleo (…) vamos a ser capaces de que el país salga adelante”, sostuvo.
Con todo, el Gobierno apuesta a que el debate legislativo permita ordenar las resistencias políticas, mientras mantiene su estrategia: avanzar con un paquete amplio de medidas, aun cuando ese diseño concentre cuestionamientos tanto en el plano técnico como constitucional.
Fuente: El Mostrador.









