El Gobierno anunció este miércoles que presentará una solicitud de reconsideración ante la Contraloría General de la República (CGR) con el objetivo de asegurar el uso irrestricto de la Tarjeta Nacional Estudiantil (TNE) en el transporte público.
La medida surge después de que el organismo fiscalizador interpretara un decreto de la Subsecretaría de Transportes, limitando el uso del pase escolar únicamente a traslados con motivos de estudio.
«Lo hemos conversado con el Presidente de la República: como Ejecutivo vamos a resolver esa contradicción para solicitar una consideración nueva a la Contraloría, en orden de poder alinear finalmente tanto el Decreto 20 que regula el tema del transporte escolar como también los instructivos de Junaeb», explicó el ministro Nicolás Cataldo, titular de la cartera de Educación.
La Contraloría General emitió un dictamen que reafirma el propósito de la TNE, estableciendo que su uso está restringido exclusivamente a motivos de estudio. Esta resolución desestima la objeción de un estudiante que cuestionaba las limitaciones sobre el fin del viaje, consolidando así la interpretación de la Subsecretaría de Transportes y lo estipulado en el Decreto N° 20 de 1982 del Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones.
El reclamo inicial surgió de un particular que argumentó una contradicción entre la indicación de la Subsecretaría -que el beneficio solo era para fines académicos- y la Guía de Uso de la Junaeb, la cual, según su interpretación, no especificaba tales restricciones.
Sin embargo, la Subsecretaría y la Junaeb aclararon que la normativa vigente, el Decreto N° 20, sí establece que el pase es para traslados «con motivo de estudio», válido los doce meses del año y sin restricciones horarias, aunque las empresas de transporte no pueden exigir acreditar dicho fin.
Tras una revisión exhaustiva de los artículos 1°, 3°, 4° y 7° del Decreto N° 20, la Contraloría determinó que la normativa es clara: tanto el Pase Escolar como el de Educación Superior están destinados únicamente a viajes relacionados con la actividad académica.
El Ejecutivo, tras conversaciones al más alto nivel, busca resolver esta contradicción normativa. La solicitud a la Contraloría no solo abordará el Decreto 20, que regula el transporte escolar, sino también los instructivos de la Junaeb, organismo encargado de la administración de la TNE.
La meta es clara: garantizar que la Tarjeta Nacional Estudiantil sea aceptada sin impedimentos, devolviendo la certidumbre a la comunidad estudiantil y su derecho a la tarifa rebajada en todo momento.









