Este jueves 1 de junio, a partir de las 11.00, el Presidente Gabriel Boric entregará la segunda Cuenta Pública de su mandato; y a diferencia de la anterior -marcada más bien por propuestas y proyecciones-, ahora el Mandatario efectivamente rendirá cuenta ante la ciudadanía y el Congreso Nacional sobre el año y dos meses de su gestión.
Si bien el Presidente estará acompañado por sus ministros, también optó por dotar a la instancia de un carácter «ciudadano», luego de invitar a diferentes personas que ha conocido durante su mandato. Lo anterior, tal vez como una primera señal de dejar atrás la molestia que se generó entre los iquiqueños luego que no pudieran acercarse al desfile del pasado 21 de mayo; o como respuesta a las críticas que han surgido -tanto desde el oficialismo como de la oposición- sobre la necesidad de hablarle a las grandes mayorías y no sólo a su electorado.
Y es que el escenario de los últimos meses ha sido intrincado y ha estado empañado por una serie de eventos y polémicas que han impactado en la evaluación a la gestión del Presidente y también han puesto en tela de juicio a algunos de sus ministros.
A ello se suman las crisis que arrastra el país, heredadas por el actual Gobierno, pero con la presión de resolverlas ante las urgencias que demanda la ciudadanía, como la seguridad, la inflación y migración; temas capturados y explotados por la extrema derecha de Republicanos que logró controlar el Consejo Constitucional y dejar al oficialismo en una «derrota» que ha generado fricciones en la interna y, más que nunca, reforzar la apertura al diálogo.
Y si bien se espera que el Mandatario subraye los avances de su gestión en materia laboral, como la jornada de 40 horas; en Salud, como el copago cero; o en el apoyo a las regiones, con el royalty minero; desde el propio Gobierno han reconocido que «queda mucho camino por avanzar», y de paso, evitar que las grietas políticas con las que el Gobierno llega a la Cuenta Pública, terminen por «empañar» la gestión presente y venidera.









