Buscando asegurar el cumplimiento de las regulaciones orientadas a mantener y mejorar la sanidad vegetal y animal del país, el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) ha implementado en todas las regiones del país un programa llamado “Fiscalización con sentido”.
Dirigido principalmente a la agricultura familiar campesina, el objetivo es que los pequeños productores, que muchas veces tienen más dificultades para acceder a la información por problemas de conectividad o carencia de los medios necesarios, puedan conocer de cerca el alcance de las normas que deben cumplir en el marco de la acción del SAG.
El Director Nacional del SAG, Horacio Bórquez, señaló que “esta es una iniciativa pensada para disminuir las dificultades que presentan algunos usuarios para cumplir con los requerimientos y normativas que exige nuestro Servicio. Sabemos que a veces es complejo, se trata de materias que en ocasiones se ven muy lejanas. Así, buscando una forma de disminuir las brechas de desigualdad existente en el mundo rural y mejorar las condiciones de competitividad de la agricultura familiar campesina, diseñamos la Fiscalización con sentido, que comenzó como plan piloto en algunas regiones y ahora estamos extendiéndola a todo el país”.
El programa tiene tres etapas. La primera es una visita a los agricultores para levantar un diagnóstico respecto de las brechas que existen entre lo que hacen y lo que deberían hacer según la norma de uso, aplicación y almacenamiento de Plaguicidas, y la normativa de Trazabilidad Animal. En la segunda, participan de un taller técnico-práctico que busca mejorar aquellos puntos en que usuarios/as presenten debilidades o falta de información, con el fin de generar espacios para que se puedan capacitar en aquellos aspectos que más les cuesta cumplir, de manera que al final les permita hacer un buen uso de la regulación. En la tercera, se considera una fiscalización para verificar sus cambios conductuales.









