La iniciativa busca establecer un marco legal especial para prevenir ataques a personas, proteger el ganado y resguardar la fauna silvestre, diferenciando a los perros ferales de las mascotas y animales de compañía.
El diputado de la UDI, Daniel Lilayú, presentó un proyecto de ley que establece medidas de prevención y control frente a los riesgos asociados a perros salvajes, con el objetivo de proteger la seguridad de las personas, la actividad ganadera y la fauna silvestre, especialmente en sectores rurales del sur del país.
La iniciativa surge ante el aumento sostenido de ataques atribuidos a perros asilvestrados, fenómeno que ha generado graves consecuencias económicas y sanitarias para familias campesinas y pequeños productores agrícolas, particularmente en regiones como Los Lagos y Aysén.
“El Estado no puede seguir ignorando una realidad que afecta diariamente a cientos de familias rurales. Estamos hablando de ataques a ganado, pérdidas económicas devastadoras y situaciones que incluso ponen en riesgo la vida de las personas. Este proyecto busca entregar herramientas concretas para prevenir y controlar una amenaza que hoy no está adecuadamente regulada”, sostuvo el parlamentario gremialista.
El proyecto define a los perros salvajes o ferales como aquellos que viven en estado silvestre, han perdido contacto con el ser humano y presentan conductas depredadoras, diferenciándolos explícitamente de las mascotas y animales de compañía protegidos por la Ley de Tenencia Responsable.
Entre las medidas contempladas, la propuesta autoriza la implementación de mecanismos especiales de control y captura por parte de propietarios afectados por ataques, previa denuncia y acreditación mediante antecedentes como registros audiovisuales o informes veterinarios. Asimismo, establece que dichas acciones deberán minimizar riesgos para personas, mascotas y fauna no objetivo.
La iniciativa también incorpora una eximente de responsabilidad penal en casos de legítima defensa frente a ataques actuales o inminentes de perros ferales contra personas o ganado.
“El abandono de animales es una problemática que debemos seguir combatiendo con fuerza, pero mientras eso ocurre, no podemos dejar desprotegidas a las comunidades rurales que hoy sufren las consecuencias de la proliferación de perros ferales. Aquí se requiere una legislación equilibrada, que resguarde tanto el bienestar animal como la seguridad de las personas y el desarrollo productivo del campo chileno”, agregó Lilayú.
Según antecedentes del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), entre 2012 y 2026 se registraron más de 4.750 denuncias por ataques de carnívoros, de las cuales 888 correspondieron a incidentes asociados a perros. Solo en ataques a ganado ovino, los casos aumentaron de 39 en 2021 a 259 en 2024.
Finalmente, el diputado Daniel Lilayu explicó que la propuesta busca abrir un nuevo debate legislativo tras el rechazo, en 2024, del proyecto que pretendía declarar a los perros asilvestrados como especie exótica invasora.
“Lo que proponemos es avanzar hacia una solución responsable, basada en evidencia y enfocada en proteger a las familias rurales, la producción agrícola y nuestra biodiversidad”, concluyó.
Fuente: Comunicaciones diputado Daniel Lilayu.









