Se espera que el Senado vote este lunes tanto el proyecto que crea la Pensión Garantizada Universal (PGU) como su sistema de financiamiento. Esto último fue tramitado tanto en general como particular este jueves en la Comisión de Hacienda, faltando un par de indicaciones referentes al impuesto al lujo antes de la votación en Sala.
Con la PGU, el Gobierno busca reemplazar la actual Pensión Básica Solidaria y ampliar el monto de $176 mil a $185 mil, además de ampliar el beneficio al 90% del Registro Social de Hogares para las personas mayores de 65 años, con pagos decrecientes entre el 80% y el 90% del rango.
Para costear el beneficio, el Ejecutivo presentó una serie de modificaciones tributarias que generaron críticas en la oposición y de algunos expertos -como el Consejo Fiscal Autónomo-, donde advirtieron problemas de financiamiento a largo plazo.
Por ello, La Moneda presentó seis enmiendas adicionales para lograr aumentar la recaudación de 0,35 a 0,67 puntos del PIB.
Las modificaciones consisten en gravar a las patentes mineras, disminuir el crédito por compras de activo fijo, tributar los excedentes de libre disposición, eliminar la exención tributaria a los contratos de leasing, aumentar la sobretasa al impuesto territorial y establecer un impuesto anual a los bienes de lujos.
El senador Ricardo Lagos Weber (PPD) indicó que “se hizo un trabajo muy importante, logrando acortar las diferencias y se establecieron impuestos nuevos y se eliminaron algunas exenciones tributarias que eran un beneficio para algunos sectores.
Lagos Weber resaltó que se incluyeron “tasas a propiedades sobre los $1.000 millones, que no es usual en Chile, pero ellos van a pagar más contribuciones. Y al mismo tiempo se establecieron, por ejemplo, impuestos a ciertos bienes de lujo, como autos sobre $40-$45 millones, como yates, aviones de uso privado”.









