Se acerca el verano, mejoran las temperaturas en el país y distintas regiones comienzan a prepararse para recibir turistas. Pero en otras zonas, los preparativos tienen que ver con la posibilidad de la llegada de inmigrantes que, buscando mejores condiciones de vida, cruzan por pasos fronterizos no habilitados y terminan quedando irregulares en Chile, lo que ha derivado en una aguda crisis que afecta principalmente a la Macrozona norte.
Los últimos días de noviembre, una turba de personas provenientes de Perú intentó ingresar por el Complejo Fronterizo de Chacalluta, en la región de Arica; y aún están en la memoria fresca las imágenes del colapso que sufrió Colchane en el verano de 2021, lo que, con menor gravedad, se ha repetido los meses siguientes.
La ministra del Interior, Carolina Tohá, explicó la semana pasada en Emol TV que el Ejecutivo está preparando una batería de medidas que se presentarían en estos días, con el fin de abordar esta situación. Esto en medio de la creciente alarma de las autoridades locales y la presión de la oposición para que se decrete estado de excepción en la zona. Asimismo, se le ha exigido al Gobierno que llame a Bolivia a tomar su parte en el control fronterizo y a ejecutar efectivamente las expulsiones que corresponden.
«La ex ministra Siches en su visita a Colchane se comprometió a realizar expulsiones administrativas de manera mensual, cuestión que no ha sido cumplida. Asimismo no se ha dado cumplimiento a la adquisición o compra de equipos biométricos para el complejo fronterizo y tampoco se ha compensado a las familias que lo perdieron todo por el descontrol migratorio», criticó el alcalde de Colchane, Javier García.
Según esa autoridad, el intento de ingreso por Chacalluta podría esta vez repetirse en la comuna que él dirige, «ya que el Gobierno no ha invertido suficiente para controlar efectivamente el ingreso indiscriminado de migrantes».
¿Control de identidad para migrantes?
En el Congreso también es un tema que preocupa. La actualización de la vetusta Ley de Migraciones fue una de las últimas medidas que tomaron los parlamentarios para colaborar con la crisis migratoria, pero hay otra serie de proyectos que podrían despacharse antes del receso legislativo, que en la práctica inicia los últimos días de enero, y que tendrá al Parlamento sin sesiones hasta marzo.
El presidente de la Cámara de Diputados, Vlado Mirosevic, anunció que parte de las iniciativas que se priorizarán antes del receso y a propósito del período estival tienen que ver con inmigración.
Una de esas está recién en su primer trámite y busca consagrar un control preventivo de identidad para migrantes. Este consiste en que cuando una persona no pueda acreditar encontrarse en situación migratoria regular, Carabineros deberá trasladar al individuo y ponerlo a disposición de la PDI para corroborar sus permisos e iniciar los procedimientos que correspondieren.
A pesar de contar con firmas transversales -UDI, PDG, PS, PPD, RN y Amarillos-, el proyecto no es respaldado masivamente por el oficialismo, donde tiene críticos principalmente en Apruebo Dignidad y un sector del Socialismo Democrático.
«En este momento hay que ser súper proactivo con estas situaciones. Si algunos sectores no fueron capaces de poner proyectos que eran más de fondo para este tema, ya no los pusieron. Los que nos llegaron, los filtramos, y este es uno que daba herramientas. Es un tema que hay que seguir trabajando, pero entendemos la urgencia con la que tenemos que apoyar a la policía, PDI y el control migratorio», plantea la presidenta de la Comisión de Gobierno Interior de la Cámara, Marta González (Ind. PPD).
Otra de las iniciativas, que toca tangencialmente el asunto, es un proyecto del Presidente Gabriel Boric que tiene suma urgencia y permite que los condenados extranjeros por cierto tipo de delitos y en ciertas condiciones puedan pedir la expulsión como pena sustitutiva en la figura de la denominada «pena mixta». Con esto, tras cumplir una parte de la condena privados de libertad podrían acceder a que los expulsen del país.









