Los consejeros regionales que representan la provincia de Osorno indicaron que la millonaria multa aplicada a la empresa de servicios sanitarios ocasionada por la contaminación del agua potable y que afectó a más de 47 mil clientes, debe ser invertida en la ciudad afectada y bajo ninguna circunstancia incorporada a las arcas fiscales.
Las autoridades recordaron que en agosto de 2020 la Superintendencia de servicios sanitarios aplicó a Essal la multa más alta en materia de agua potable por los cortes que afectaron a Osorno en julio del año anterior, debido a la contaminación con petróleo diésel de la planta de agua potable Caipulli.
Según explicaron las autoridades la sanción por esta emergencia sanitaria sin precedentes en la comuna, generó una multa a la empresa de 2.720 Unidades Tributarias Anuales (UTA), $1.697.443.200 y correspondió al máximo que permite la ley según el tipo de infracción en seis de los nueve cargos formulados a la empresa, la que apeló mediante un recurso de reposición.
La idea es apoyar todas las acciones que vayan en la dirección que estos dineros se queden en la ciudad y no en las arcas fiscales para poner en marcha programa de reactivación económica en las unidades económicas de emprendedores que se vieron afectados, feriantes y adultos mayores que sufrieron las consecuencias de estar más de 10 días sin el vital elemento.









