Ahora, quienes fueron elegidos para redactar la nueva Constitución Política de Chile, solicitan al estado, que se les garantice el aumento del presupuesto de cara al proceso, para contar con equipos de profesionales asesores.
Tras la petición de los electos convencionales, surgen algunas interrogantes: ¿Quiénes serían estos asesores?. ¿Líderes de partidos políticos?, ¿Sociólogos?, ¿Ingenieros Comerciales?, ¿Abogados?, ¿Médicos?, o ¿especialistas en materia de leyes constitucionales?. ¿Y cuanto significaría para el país en términos económicos estos asesores?.
Si serán otros quienes estarán detrás de cada constituyente, pagados con recursos del estado, entonces, donde queda el eslogan de que, “La nueva Constitución Política de Chile sería redactada por el Pueblo Chileno”.
Ayer domingo se reunieron por tercera vez la Vocería de los Pueblos y Apruebo Dignidad. En esta reunión, abordaron los criterios y requisitos mínimos para la instalación de la Convención Constitucional del próximo 4 de julio en el Palacio Pereira.
Bárbara Sepúlveda, convencional del Distrito 9 por la lista Apruebo Dignidad, señaló que “esto es un problema de clases. Acá hay constituyentes que tienen muchísimos recursos, y partidos políticos que tienen muchísimos recursos, y que por lo tanto pueden optar por tener asesores externos que pueden ser financiados por su bolsillo. Esa no es la realidad de la mayoría de la convención”.
Sobre el particular, el convencional del Distrito 25, Harry Jurgensen, rechazó rotundamente el aumento de recursos, señalando que, no se puede seguir jugando con la gente. “Se supone que los elegidos por el pueblo, son personas preparadas para redactar una constitución, por algo se pusieron disposición y la ciudadanía creyó en sus propuestas, de manera que sería una burla pedir mas dinero ahora para asesores”, enfatizó Jurgensen.









