En la cárcel de Osorno, ubicada en la calle Amthauer, se conformó el nuevo Banco Comunal, una metodología de Fondo Esperanza para otorgar créditos con coavalidad grupal, donde participan 20 reclusos emprendedores que combinan la esperanza, esfuerzo y una visión de futuro.
Este grupo se armó en el Módulo 1 del penal local, reconocido como el “grupo de emprendedores”, conformado por internos con buen comportamiento y que han mostrado un fuerte compromiso con el trabajo y el cambio positivo.
Un barbero, tres talabarteros y dieciséis artesanos especializados en madera y en fabricación de muebles integran este Banco Comunal, que no sólo les permite generar ingresos, sino también desarrollarse como agentes activos de su propio progreso y el de sus familias al generar redes de apoyo que abren caminos para su reinserción a la sociedad civil.
Ellos reanudan la historia del primer Banco Comunal que nació en este mismo recinto penitenciario en 2015 y que debido a la pandemia el 2020 tuvo que cerrar. Ahora, con el nuevo Banco Comunal Progreso y Futuro, la iniciativa retoma fuerza con la participación de tres socios originales y el ingreso de nuevos internos emprendedores comprometidos con el cambio.
«Retomamos el convenio que teníamos con Fondo Esperanza antes de la pandemia para darle la oportunidad a los internos de ocuparse con actividades que les interesan y generan ingresos para sus familias, como son la artesanía en madera y cuero. Ellos dedican 7 horas al día a este trabajo, donde además se promueve una red de apoyo entre ellos, al trabajar juntos, y afuera con sus familiares que los apoyan en la compra de insumos y en la venta del producto finalizado”, indicó Daniel Villarroel, encargado laboral de Gendarmería en el recinto penitenciario de Osorno.
El Banco Comunal es una plataforma para que los internos reconstruyan su vida y aporten al desarrollo de sus comunidades, incluso desde un recinto penitenciario. Con el Banco Comunal, estos emprendedores demuestran que el cambio es posible cuando se combinan esfuerzo, colaboración y una visión compartida.
Fondo Esperanza, organización de desarrollo social perteneciente a la Fundación Microfinanzas BBVA y a la Fundación Hogar de Cristo, ha apoyado a más de 650 mil microemprendimientos en sus 23 años de existencia. A través de la mundialmente reconocida metodología de Banca Comunal, hoy atiende a más de 140 mil emprendedores en todo Chile y su cartera de créditos es superior a los 80 millones de dólares.









