Este martes, en el Tribunal Oral en Lo Penal de Temuco se inició el juicio en contra de Martín Pradenas, quien fue imputado por siete delitos sexuales contra seis mujeres, presuntamente cometidos entre 2010 y 2019, y por los cuales la Fiscalía de La Araucanía solicita 41 años de cárcel.
En la instancia, el juez Roberto Herrera expuso los hechos indagados y detalló que el Ministerio Público y los abogados querellantes deberán acreditarlos ante el tribunal «en 33 jornadas de juicio».
En ese contexto, todas las partes presentaron sus alegatos iniciales, oportunidad en la que el fiscal Miguel Rojas sostuvo que «lo que está sometido a juicio son las conductas imputadas al señor Pradenas, no es la conducta de las víctimas, no es su forma de vestir, no es el hecho de que hayan bebido alcohol, no es su vida amorosa o sexual».
«Ninguno de estos factores autoriza o autorizó al señor Pradenas a actuar de la forma que lo hizo respecto de cada una de las seis víctimas y ninguno de estos factores significó un consentimiento anticipado entregado por las víctimas para que el acusado de esta causa actuará en la forma que lo hizo (…) no se puede culpar a las víctimas de las agresiones que sufrieron en manos del acusado», agregó.
Asimismo, planteó que «el señor (Martín) Pradenas observa a las mujeres como un instrumento, las cosifica y las observa básicamente como un trofeo, eso se podrá desprender de las pruebas que serán incorporadas a lo largo de este juicio». Ahora bien, por su parte, la defensa aseguró que «los hechos no podrán ser acreditados» y cuestionó que «hemos perdido la presunción de inocencia».









