A contar de las 19.30 horas de hoy jueves están convocados a la casa del Presidente los jefes y secretarios generales de los partidos de Chile Vamos, y los tres que tienen parlamentarios van con la expectativa de que el dueño de casa abra una conversación que -dicen- nunca han tenido con él.
La idea es que el presidente, Sebastián Piñera, hable con los líderes de los partidos francamente sobre las implicancias, pros, contras, pero especialmente qué piensa y qué disposición tiene para tomar la incierta opción de decretar estado de sitio en algunas zonas de La Araucanía y en otras de regiones aledañas, como la del Biobío.
El asunto de recurrir o no a la impopular herramienta descrita en el Artículo 40 de la Constitución que pronto se reescribirá no es una pura demanda de los Republicanos de José Antonio Kast y/o de algunos parlamentarios puntuales de los partidos de gobierno. Es una cuestión que en Chile Vamos quieren al menos discutir.
Entre otras razones, porque sostienen que el diagnóstico que han recogido de la crisis en el sur es tan delicado, que si el gobierno no toma medidas eficaces que suplan el vacío jurídico y de seguridad que -afirman- existe, la violencia en la zona dará paso a que la gente haga justicia a su manera.
Mencionar que el Presidente necesita el acuerdo del Congreso para decretar estado de sitio y está en minoría. Los líderes de los partidos d derecha tienen claro que para Piñera sería altamente arriesgado tomar esa vía si al final deriva en una reacción tipo 18/O que incendie más la zona y traiga más protestas a la capital.









