Este miércoles, en el Cuarto Tribunal en lo Penal de Santiago, comenzó el juicio oral contra el excarabinero Sebastián Zamora, acusado de empujar a un joven hacía el río Mapocho, en el marco de las protestas por el estallido social.
El hecho ocurrió el 2 de octubre de 2020, cuando el exuniformado arremetió junto a su sección por el puente Pío Nono en medio de las protestas, impactando a un joven de 16 años, quien cayó 7,4 metros hacia el lecho del río y quedó con sus dos muñecas quebradas, un traumatismo craneoencefálico y una contusión en la base del pulmón derecho.
La investigación está a cargo de la fiscal Ximena Chong.
En enero pasado, la Fiscalía ingresó un escrito ante el Séptimo Juzgado de Garantía de Santiago, ofreciendo un procedimiento abreviado a la defensa del exuniformado, que incluye una pena no superior a los cinco años distinta a su pretensión inicial de ocho años de cárcel.
Sin embargo, la defensa declinó el acuerdo, según trascendió en la prensa, motivada por la reincorporación a las pruebas del juicio de un informe denominado «gesto motor» que comprobaría que el imputado corrió hacia la víctima para arrestarla, pero que al chocar con ella la habría arrojado desde el puente.
El Ministerio Público mantiene su tesis de intencionalidad, pese al peritaje que daba cuenta de una «desaceleración» de Zamora al momento del incidente.
«El día viernes 2 de octubre de 2020, alrededor de las 19.30 horas, el imputado, encontrándose de servicio, recibe junto a un número mayor de funcionarios de distintas agrupaciones la instrucción de realizar una maniobra táctica denominada ‘arremetida’, (…) desde Avenida Libertador General Bernardo O’Higgins con Merced hacia el norte. Esto es avanzando hasta Calle Cardenal José María Caro primero y luego sobre la vereda Poniente del Puente Pío Nono», dice la acusación del ente persecutor, leída al inicio del juicio por la jueza Patricia Bründl, según recogió Emol.
«Esta maniobra», señala la imputación, «tiene por objeto despejar y dispersar en circunstancias que se desarrollaba en el lugar una manifestación no autorizada, la que mantenía en parte interrumpida la circulación de vehículos, además de observarse algunas personas lanzando objetos contundentes al personal de Carabineros».
La acusación señala que «un número de carabineros de alrededor de 15 a 20 funcionarios, a lo menos, encabezado por personal premunido de escudos y secundado por personal dotado de bastón isomer, corren en dos líneas consecutivas hacia los manifestantes, quienes, por lo tanto, se alejan del lugar».
«Es así que encontrándose la víctima al adolescente de 16 años de iniciales A.J.A.A. sobre la vereda Poniente del Puente Pío Nono, (…) de espaldas y corriendo hacia el norte, por el costado de la vereda inmediatamente contiguo a las barandas del puente y de manera paralela a dicha baranda, la que mantiene una altura de 1,1 metros. el imputado, quien también corría, como se indicó, se abalanza en diagonal contra el adolescente, tomándolo con sus brazos e impulsándolo de tal forma que lo eleva sobre la baranda en cuestión, y lo hace caer de cabeza hacia el río Mapocho, esto es, de una altura aproximada de 7,4 metros, desplomándose la víctima contra el lecho del mismo río», añade.
La acusación afirma que «el funcionario de Carabineros no realiza ninguna acción orientada a evitar la caída».









