El Pleno de la Convención Constitucional aprobó el artículo número uno de la propuesta de nueva Constitución, que señala que «Chile es un Estado social y democrático de derecho. Es plurinacional, intercultural y ecológico», dejando de lado, eventualmente, el Estado subsidiario de la actual Carta Magna.
En detalle, los incisos de este artículo indican que «se constituye como una República solidaria, su democracia es paritaria y reconoce como valores intrínsecos e irrenunciables la dignidad, la libertad, la igualdad sustantiva de los seres humanos y su relación indisoluble con la naturaleza».
Y, añade que «la protección y garantía de los derechos humanos individuales y colectivos son el fundamento del Estado y orientan toda su actividad. Es deber del Estado generar las condiciones necesarias y proveer los bienes y servicios para asegurar el igual goce de los derechos y de integración de las personas en la vida política, económica, social y cultural para su pleno desarrollo».
La constituyente Constanza Schönhaut (Convergencia Social) sostuvo que con este artículo «dejamos atrás el Estado subsidiario que ha dejado al mercado nuestros derechos, perpetuando desigualdades! Será deber del Estado garantizar condiciones dignas de vida a las personas. No mas ciudadanos de primera y segunda clase».









