Una demanda civil por más de 45 mil millones de pesos ha interpuesto la defensa de Constructora Baker en contra de la Municipalidad de Osorno, acción legal que busca resarcir el patrimonio perdido tras la quiebra de la empresa, atribuida por su defensa a graves falencias en el proyecto de reposición del Liceo Carmela Carvajal.
El abogado y ex Seremi de Justicia, Marcos Velásquez Macías, explicó que la insolvencia de la compañía —con 25 años de trayectoria y obras emblemáticas como el Museo de Arte Moderno de Puerto Varas y el Centro Cultural de Castro— no se debió a una mala gestión interna, sino a la imposibilidad técnica de ejecutar un proyecto que presentaba errores estructurales desde su licitación original.
«Pilares como palos de fósforo» y falta de permisos
Según detalló el jurista, al momento de iniciar las faenas, los equipos técnicos de Baker detectaron inconsistencias graves entre los planos licitados y la realidad del terreno. «Se dieron cuenta de que no había permiso de edificación, pese a que en la licitación se afirmó lo contrario. Además, hubo errores desde la mecánica de suelos hasta el cálculo de hormigones», sostuvo Velásquez.
Uno de los puntos más críticos señalados por la defensa refiere a la debilidad de las estructuras proyectadas para sostener los niveles superiores del establecimiento, calificando los pilares diseñados por la unidad técnica municipal como «palos de fósforo» insuficientes para la carga del edificio. A pesar de que la constructora propuso soluciones técnicas y notificó tanto al municipio como al Gobierno Regional de Los Lagos (GORE), la falta de respuestas y la paralización de estados de pago asfixiaron financieramente a la empresa.
Réplica a Francisco Reyes y el Consejo Regional
Frente a las acusaciones del Consejero Regional Francisco Reyes, quien tildó la demanda de «frescura» y cuestionó la presencia real de trabajadores en la obra, Velásquez fue enfático. Recordó que existen actas oficiales donde el mismo Reyes reconoció, antes de la firma del contrato, que el proyecto estaba «mal formulado».
«Baker siempre quiso terminar la obra. Incluso financió con capital propio y créditos la continuidad de los trabajos mientras el municipio no daba soluciones. Quien puso término unilateral al contrato fue la municipalidad, no la empresa», aclaró el abogado.
Alerta de seguridad para la nueva licitación
Más allá de la compensación económica, la defensa de Baker levantó una alerta de seguridad pública respecto a la actual licitación, adjudicada por más de 14 mil millones de pesos para completar el porcentaje restante del liceo. Velásquez advierte que si no se realiza una auditoría técnica profunda a lo ya construido y a los diseños originales, se podría estar edificando sobre una base defectuosa.
«Es urgente que la Dirección de Arquitectura del MOP revise este proyecto. Si mañana ocurre una tragedia, la responsabilidad será incalculable. No se puede maquillar una obra que tiene problemas estructurales de base», sentenció Velásquez.
El abogado comparó esta situación con el fallido proyecto del Relleno Sanitario de Curaco, otra megaobra de la misma administración municipal que terminó abandonada por problemas de diseño y adjudicación, sugiriendo un patrón de negligencia en la formulación de grandes proyectos de inversión en la comuna.
Fuente: Paislobo.









