Durante una visita al recinto, el CORE constató junto al teniente a cargo y a Héctor Maturana los graves daños estructurales. La inversión, que bordeó los mil trescientos millones de pesos, muestra un rápido deterioro con pintura descascarada y duchas inutilizables.
Uno de los puntos más críticos es el estado de los pisos, los cuales no habrían sido sellados correctamente durante la etapa de construcción. Esto ha provocado que la humedad aflore desde la base, ennegreciendo las superficies y evidenciando claras filtraciones.
La vida útil estimada para este tipo de infraestructura es de treinta a cuarenta años, por lo que resulta alarmante su desgaste actual. Alexis Casanova cuestionó a la Municipalidad de Osorno, entidad que actuó como contraparte técnica y autorizó la recepción.
La compañía bomberil ya despachó cuatro oficios al municipio solicitando inspecciones y la revisión de las boletas de garantía. El consejero adelantó que exigirá explicaciones formales en el próximo plenario para proteger los recursos públicos invertidos en la obra.
Fuente: Paislobo.








