La abogada osornina María Soledad Llorente asumió como Defensora Regional de Los Lagos

La abogada María Soledad Llorente Hitschfeld, fue presentada oficialmente por el Defensor Nacional, Andrés Mahnke Malschafsky, luego de haber participado de un concurso público donde postularon  abogados y abogadas de todo Chile.

La profesional, proveniente de Osorno, lideró el proceso de instalación de la Defensoría Penal Pública desde el año 2003 en la provincia, y hasta su nombramiento se desempeñó como Defensora Local Jefe de la zona. “Esos 15 años representaron un espacio de aprendizaje invaluable, porque no solo implicó ejercer la defensa donde antes el proceso no lo permitía en la forma en que hoy se ejerce, sino que también exigió abrir nuevos espacios para el trabajo de la defensa pública”, señaló.

Para la Defensora Regional, el sistema penal tiene un buen funcionamiento en la región, pero a su juicio, existen ciertos desafíos de los que todos los actores del sector justicia deben hacerse cargo: “hoy, pareciera ser que estamos frente a un nuevo desafío, que consiste más bien afinar el trabajo de todas las instituciones para mejorar la respuesta a la necesidad de resguardar las garantías fundamentales de las personas. La prisión preventiva no es sinónimo de éxito en la persecución penal. Una pena justa sí lo es.”

En este sentido, Llorente señaló que “es relevante el aumento de la aplicación de la prisión preventiva. Por ejemplo, el 2017, 1.800 personas estuvieron presas y después fueron absueltas o no condenadas. Como sociedad, debemos hacernos cargo de ese costo humano para las personas, precisamente para minimizarlo, y ahí, como Defensoría, tenemos mucho que aportar.”

María Soledad Llorente señaló que uno de los ejes del trabajo de la Defensoría será el enfoque de género en las causas penales, además de hacer presente la importancia de reconocer los Derechos Humanos de las personas migrantes y de pueblos indígenas. “También creemos que es necesario insistir en la importancia de ser defensor, una función que cada día debe ser más honrada, creíble y socialmente legitimada.”, dijo.

 “Toda persona es sujeto de derechos, independiente de su género, religión, origen, nivel de ingresos o cualquier otra clasificación. La Defensoría Penal Pública existe para que esos derechos se respeten. Sería ideal que nunca hubieran imputados, porque eso significaría que no hay delitos, pero el seguro del proceso, la certeza de que la sentencia de un tribunal de la República será la que corresponde, está a cargo también del buen trabajo de un defensor público”, dijo la profesional.